Valor Olímpico » DonVix

Valor Olímpico

DonVix July 23, 2021

Compartir en tus redes sociales:

Hoy comenzaron, con un año de retraso y aún en medio de una pandemia, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. ¿Por qué celebrarlos si, según la evidencia difundida por las autoridades, la emergencia sanitaria está lejos de terminar? ¿Cuál es la razón por la que se ha insistido en realizarlos, a pesar del riesgo que representa el Covid19?

La primera explicación atañe al aspecto económico: cancelar los juegos representaría un grave daño a organizadores y patrocinadores. Sin embargo, hay una razón más profunda, amplia y poderosa: celebramos los Juegos Olímpicos aún en medio de la pandemia, porque aquello que simbolizan es útil precisamente en esta coyuntura.

Quien no se explica la insistencia en llevar a cabo esta competencia, suele entenderla como un evento esencialmente de entretenimiento: al ser televisados, reseñados, analizados, e incluso trivializados con parodias pretendidamente cómicas, los Juegos Olímpicos se han convertido para buena parte de sus espectadores en un contenido meramente distractor, el cual bien podría esperar otro año para realizarse, o definitivamente cancelarse. Eso es un error: los juegos son mucho más que eso.

El conjunto de competencias deportivas que se llevan a cabo en Tokio a partir de hoy, no tiene como finalidad entretener a persona alguna: su objetivo es forzar las fronteras de la capacidad humana, a partir de la técnica, el esfuerzo y la colaboración; con cada récord olímpico roto, el ser humano acredita su constante desarrollo, y demuestra la capacidad inagotable de superarse a sí mismo; de querer más, de poder más… de lograr.

El ser humano tiene en su naturaleza la volición del desarrollo: desde el primer llanto al nacer, hasta el último esfuerzo previo a la muerte, las mujeres y los hombres tenemos la voluntad de poder hacer, de prevalecer, de trascender… así somos, por instinto y por elección.

Por eso somos el único animal que sazona sus alimentos; por eso insistimos en llegar a la luna, cuando parecía absurdo; por eso ahora buscamos llegar a Marte, aunque aún no hayamos hecho de la Tierra un paraíso; por eso hoy se inauguraron los Juegos Olímpicos, con el Covid19 flotando en el aire: porque PODEMOS hacerlo. Porque nos place aceptar retos, y eventualmente ganar. Porque nos es necesario el desarrollo que todos esos actos acreditan. Porque si nuestro cuerpo desnudo nos bastó para sobrevivir e imaginar las primeras destrezas, hoy ese mismo cuerpo, desbastado por la propia voluntad y adiestrado por miles de años de técnica, nos permite competir no sólo contra otros humanos, sino contra la amenaza sanitaria que representa un virus.

Hoy, con cada competidor olímpico que salta a la pista o se hunde en el agua, el ser humano declara que puede y quiere ser más; que las amenazas no son para frustrarnos, sino para pulirnos; que no hay oponente tan grande que no pueda caer, ni adversario tan veloz que no pueda ser dejado atrás.

El tiempo de aislamiento para conocer al virus y preparar nuestra respuesta, ya quedó atrás; este es el momento en que volvemos, ya más capaces, a hacer lo necesario para recuperar nuestras querencias, y recuperarnos unos a otros.

Celebremos, pues, los Juegos Olímpicos: esos cinco aros simbolizan compañerismo, colaboración y acuerdo, en el uso de la técnica y el esfuerzo. Con tales herramientas no hay trabajo imposible: no hay amenaza tan amplia que un abrazo tan inteligente no pueda contener. Estaremos bien, otra vez.

DonVix


Soy Donvix y quiero saber. Me pregunto cosas sobre temas cotidianos, porque temo perderme de algo útil que esté sucediendo justo frente a mí. A veces logro encontrar una respuesta y, cuando lo consigo, es aquí donde las conservo y las comparto: los que también quieren saber me ayudan, y los estúpidos se enojan. Yo disfruto a ambos.

Te puede interesar:


Cruzar el Río

Cruzar el río

Don Polo y el gas